Retiro de visión y acción
Para dar el paso profesional que llevas tiempo posponiendo. Cuatro días para fijar el rumbo — y salir con la primera acción ya hecha.
Llevas una voz interna que te dice que enseñes, que muestres lo que sabes hacer, que salgas de ese trabajo, que des por fin sesiones, que publiques. Una voz que sabe quién eres y qué tienes para dar.
Sé lo que es. Mi propio rumbo profesional tuvo un importante viraje, y no fue fácil: amigos y familia que miraban para otro lado ante las cosas tan «raras» que hacía. Porque sí, también existe un armario espiritual — un armario «de lo consciente» — y, por suerte, en algún momento se sale de él. Con los años entendí que escuchar y alinearse con esa voz no es otra cosa que coherencia interna. Y cuando estás en coherencia, la realidad se despliega: las cosas empiezan a darse.
Pero esa voz no viene sola. A su lado viven los miedos, los bloqueos y los personajes que habitamos sin darnos cuenta. Esos límites no están fuera: están en el inconsciente, y desde ahí deciden lo que te atreves a hacer y lo que no. Por eso esto no es solo estrategia. Es atreverse a mirar ahí dentro, con honestidad. Vamos a confrontar los bloqueos, el miedo, la versión pequeña que a veces habitamos — porque hasta que no los miras de frente, siguen eligiendo por ti.
En este encuentro trabajamos con nuestra mirada, nuestro empoderamiento, nuestras versiones y nuestros bloqueos. Y, sobre todo, trabajamos con nuestra acción. Me gusta verlo como tres fuerzas: pensar, hacer y ser. Cuando pensamos una cosa y hacemos otra, no hay coherencia: estamos en pelea con nosotros mismos. Aquí venimos a alinearlas. Venimos a ser quienes queremos ser.
Este no es un retiro solo para inspirarte: es un retiro para tomar acción. Trabajaremos con lo que pulsa en tus profundidades — esa voz que te dice quién eres y qué tienes para dar, para hacer, para crecer — y lo traeremos al mundo consciente: decisiones tomadas, marcas, identidades, webs, conexiones. Tráete tu ordenador. Y no pasa nada si te equivocas: quien no arriesga no gana. Vida hay una sola, y los dones están para usarse. Así que vamos a jugar.
Grupos de máximo seis personas, conviviendo en una casa escogida para esto. Escucha profunda, decisión valiente y manos a la obra.
El recorrido
Primer movimiento
Llegada y encuentro. Bajamos el ruido con meditación y respiración, y atravesamos la cueva: mirar de frente lo que evitamos, nombrar el miedo y el bloqueo que llevas tiempo aplazando. Lo pones delante del grupo.
Segundo movimiento
Salimos al bosque sin saber dónde estamos y nos dejamos llevar por la intuición. Desde ahí ves tu proyecto por dentro y lo formulas con claridad: qué ofreces, a quién, desde qué don. Fijar el rumbo.
Tercer movimiento
Identidad, marca, oferta. Trabajo con el corazón y la coherencia interna para alinear pensar, hacer y ser: decidir qué personaje sueltas y qué versión de esto puedes sostener de verdad.
Cuarto movimiento
Materializamos en vivo. Y también trabajamos con la voz y con el cuerpo: expresar desde lo que eres. Das tu primer paso real ante el grupo y te llevas un plan con compromisos concretos.
Cómo trabajamos
No trabajamos solo la estrategia. Trabajamos la raíz: lo que te mueve por debajo.
El abordaje es transpersonal, energético y simbólico — y a la vez concreto. Escuchamos el cuerpo, la intuición y el inconsciente, porque ahí es donde viven los límites de verdad; y desde esa escucha decidimos y hacemos. La naturaleza, el silencio y el grupo hacen de espejo. No es magia: es honestidad, presencia y coherencia puestas a trabajar.
Es para ti
La experiencia